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Oaxaca, Oax. 10 de abril de 2013 (Quadratín).- En la sociedad de la información hasta los niños (o sobre todo ellos) saben que los candados, password o códigos secretos para garantizar la privacidad y el anonimato o la secrecía son tan frágiles como pretender tener un número telefónico privado, cuando que es escandaloso el tráfico de datos personales por la venta o robos de bases de datos.
Tanto el Instituto Federal Electoral como los partidos y organizaciones políticas saben la inutilidad de los candados para impedir el uso partidista de recursos de dudosa procedencia o del erario público.
Produce carcajada, de no ser porque se trata de un auténtico atentado a la inteligencia o el sentido común, creer que la incomprensible cantaleta de esteprogramaesajenoacualquierpartido…..quedaprohibidosuusoparafineselectorales pueda inhibir el desvío de recursos público, o desalentar a aquellos que han hecho de los asuntos electorales su modus vivendi u operandi.
Esa cola de toda propaganda, lejos de advertir un riesgo, de tan absurda y repetitiva se ha convertido en un eficiente producto publicitario para alentar impunidad y violaciones o empleo de recursos indebidos para fines electorales.
Pero esta pérdida de piso, sentido común o del sentido de la realidad se plasma también en las posiciones partidistas adoptadas con motivo del tan traído y llevado Pacto por México.
Los coordinadores perredista y panista en la cámara de Senadores, Miguel Barbosa y Ernesto Cordero, respectivamente, pusieron cara y actitud de malos y advirtieron: la reforma financiera no pasará en automático. Cordero prometió antes un estudio muy riguroso en el que se consultará con expertos, analistas públicos y privados, para determinar si los logros que se plantea realmente van repercutir en la realidad.
En cuanto a los añadidos al Pacto, el tan llevado y traído adendum, singular del plural adenda, entre más candados y passwords se le pongan, menos eficaz resultará lo que se busca, que desde el gobierno no se haga uso partidista y electorero de los programas sociales. Habría que malpensar, para empezar, que la andanada panista-perredista contra la secretaria de Desarrollo Social, Rosario Robles, tiene como único objetivo el tirarla del caballo y evitar se convierta en virtual candidata verde-priista al gobierno del Distrito Federal. Burda maniobra política, pues.
Evitar el uso electoral de los programas sociales en los estados donde se llevarán a cabo elecciones es el objetivo. Los coordinadores del PAN y PRD, Cordero y Barbosa, desconocieron a Rosario Robles como interlocutora válida, por lo menos hasta que concluyan las investigaciones que lleva a cabo la PGR.
Nosotros no vamos a tolerar que se utilicen los recursos públicos con fines electorales y le vamos a dar seguimiento muy puntual desde la Permanente, advirtieron.
Desde la tribuna, el coordinador de los senadores insinuó que no se necesita de firmas para hacer cumplir la ley. No es comprometiéndose a cumplir la ley, como se asegura que los recursos públicos lleguen a su destino, es instalando una verdadera vocación con el respeto a la ley, sostuvo Miguel Barbosa.
Entre más declaraciones de denuncia electoral y menos sanciones, ya podrá el ciudadano estar seguro que, independientemente del color de las siglas, lo único que importa es arrebatar el poder al adversario, no la procedencia de los recursos que se usen o la ética de sus promoventes.
Entre más candados o passwords más inseguros, exactamente igual como entre más se hable de seguridad, la sensación será de miedo. Por lo pronto alguna voz podría recomendar que de la propaganda quiten el estribillo inútil de los fines de la publicidad, porque es la mejor prueba de las genuinas intenciones.